En la actualidad la noticia se disgrega en manos de los consumidores, la tienen a su alcance y la producen. Incluso si llega antes, el ciudadano anónimo, al lugar del acontecimiento el canal ofrece su soporte de Internet para la emisión de aquello que esta vez no pudo captar. Esto lleva a afirmar que el televidente a dejado de ser un simple espectador para pasar a ser también proveedor de contenidos.El productor del mensaje es el emisor del mensaje. Es productor y destinatario casi simultáneamente. Hoy en día es posible filmar un contenido y subirlo a la red sin problema alguno. Es en este marco en el que se encuentra el futuro de la Televisión.
El teórico ruso Lev Manovich, especialista en medios masivos, analizó el fenómeno de los new media en su voluminoso The lenguaje of the New Media, y adelantó algo de lo que puede ser el futuro de la televisión. Allí argumenta que en la década de los años noventa la palabra "nuevo" volvió a aparecer. Ahora no vinculada a medias concretos, como la fotografía, la imprenta o el cine, sino a los media en general. El resultado de esa ecuación derivó en el término "nuevos media". El mismo término que a principios de los años noventa se refería de manera rápida a las nuevas formas culturales que dependían del universo digital, como el CD-ROM, DVD-ROM, sitios web y aplicaciones de hipertexto, entre otras, llevaba consigo la misma promesa que animaba los manifiestos de los años veinte: la de una renovación cultural radical.
Manovich sostiene su tesis apoyándose en que los nuevos media representan la nueva vanguardia cultural. Él plantea que las nuevas tecnologías recurrirán a repensar todos los inventos previos al cine y a remedar modernas formas de animación desarrollada entre 1910 y 1920. La suma de imágenes buscando una capa que atrapará un nueva imagen, en El hombre de la cámara, de Dziga Vertov, y los filmes sin película -reproducidas con fotos fijas-, que Lev Kulechov produjo en su laboratorio de montaje, son ejemplos de que las nuevas tecnologías reproducen buena parte de esos mecanismos. El hipertexto (pantallas simultáneas) y en los filmes rodados por teléfono celular son una muestra que remiten a aquellas experiencias. Manovich dice que se llevaron a cabo con las herramientas de los que hoy son los nuevos media: la fotografía, el cine, y las nuevas técnicas de impresión.
La revolución que instaló el universo digital implica un replanteamiento de la televisión en el mundo. El servicio televisivo está basado en el ámbito analógico, el mundo del espectro radioeléctrico y la publicidad y el universo digital acecha. ¿Qué pasa con las plataformas de TV e Internet? En una mesa de debate sobre el futuro de la televisión el ingeniero Juan Carlos Guidobono dice que existen dos redes en forma paralela: la tradicional de radiodifusión (donde habitan plataformas satelitales, TV por cable y el usuario final); y por otro, la plataforma de contenidos basado en la red, la red de distribución y el usuario final. La primera es la de broadcast: la distribución de un punto a muchas personas a la vez; en cambio la segunda es punto a punto: yo pido algo y alguien me lo da, con fuerte interactividad, pero con muchas limitaciones para difundir producto de una persona a muchas. En el mundo de la televisión, dice Guidobono, se intenta ofrecer las cosas que dan las computadoras y entonces aparecieron sistemas para grabar programación en discos duros. Con una simple suscripción se ingresa a una base de datos con la programación local, se graban programas y luego se los ve en diferido. Esto le generó pánico a la TV abierta: el cliente no es la audiencia ni el rating, el cliente es el anunciante.Sin embargo, los nuevos usos no se restringen en el punto a punto, ya que se generan redes paralelas de emisión que se multiplican sin regulación. Todo el tiempo las imágenes corren.
Para los que quieran ampliar el tema acá les dejo el enlace del artículo completo de Damián Damore “De la TV primitiva al espectador protagonista”:
http://www.gacemail.com.ar/Detalle.asp?NotaID=9388